En la última entrada, usé la expresión "¡de película!" a modo de último estímulo o arenga de cara a la nueva etapa por encarar - junto con mis queridas compañeras - en Madrid. Pero todos sabemos que el género fílmico es bien vasto y que si hace escasas semanas, me prometía a mí misma y os deseaba a todos "Más comedias y menos tragedias" en este año recién empezado, también es cierto que hemos pasado un fin de semana de película, pero
¡ DE TERROR !
Y como hace tiempo ya, que sé y sabemos que "eso de las casualidades" no es Verdad sino Sueño - como en ocasiones lo es la vida misma - ahora entiendo que tras esa exclamación anhelante, yacía subsconcientemente un grito de guerra emanado de mi "débil" garganta en un intento - infructuoso - de alentar a ese pequeño grupo de "exploradoras" del que formo parte, ante la desigual - y por tanto injusta - batalla que se avecinaba...
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Pero como NO NOS RENDIMOS Y LAS HERIDAS YA ESTÁN MEDIO CURADAS,me quedo con el mensaje implícito en el cuento que os escribo a continuación:
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata. Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: Era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en una masa espesa como arenas movedizas.
Al principio, las dos ranitas patalearon con fuerza en la nata tratando de llegar al borde del recipiente. Pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse una y otra vez.
Sentían que a cada momento era más difícil salir a la superficie y poder respirar. Una de ellas finalmente dijo en voz alta: “No puedo más, es imposible salir de aquí, en esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo el sentido que tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.”
Y dicho esto, dejó de patalear. Se hundió con rapidez y fue literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente, o quizás más tozuda, se dijo:
“No hay manera; nada se puede hacer para avanzar en esta cosa; sin embargo, aunque sé que se acerca la muerte, prefiero luchar hasta el último intento, no quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora.”
Y con esta idea siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.
Y ¡de pronto!, de tanto patalear y batir las ancas, de tanto agitar y patalear, ¡la nata se convirtió en mantequilla!.
Sorprendida, la rana dio un salto y patinando llego al borde del recipiente desde allí saltó al camino y regresó a su casa croando alegremente.
¿Moraleja?
POR MUCHOS TROPIEZOS Y ESCALONES QUE NOS PONGA LA VIDA, SIEMPRE HAY QUE LUCHAR Y NUNCA PERDER LA ESPERANZA PORQUE ¡ AL FINAL SE CONSIGUE! Y por supuesto...
¡ LO CONSEGUIREMOS !
¿ NOOOOOO ?
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Y para endulzar la semana, Sade, una de mis intérpretes fetiches "forever and ever!" con "Jezebel" en directo.
Me reorganizo y ¡ vuelvo pronto !
Un abrazo en clave de noche fresca regado con sirope de frambuesas y una pizca de albahaca.
Thalía


9 Dejásteis Huella...:
PATALEA!!! Patalea, patalea y patalea... Y después de patalear, sigue pataleando. Tú puedes, niña y verás que mantequilla más rica vas a conseguir, ')
Me alegro que estés bien, te llamo al móvil y no estás, ya no quieres saber nada del "puercospín" sureño.
Ánimo y coraje al toro, un besazo enorme, me ha encantado el cuento.
Lucía
Me ha encantado el cuento de las ranitas. Te veo cual ranita pataleando hasta convertir la nata en mantequilla. Conociéndote (un poco) no podía ser de otra forma. Me alegro que esas heridas empiecen a cicatrizar.
Besotes
Lazy girl: ¡ vale ! y luego nos la comemos untada en buen pan de Carral, Centeno o Millo, jajaja.
Luciíta: Ya está aclarado lo del móvil ¿ noooo ? y mi puercoespín sureño es de lo mejor que me ha pasao en la vida, así que ¿ cómo no voy a querer saber ná ? ¡ eso nunca !
Nurita: Efectivamente patalearé hasta quedar exhausta pero patalearé.
¡Me alegra que os haya gustado el cuento y muchas gracias por estar pendiente de mí ! sois maravillosas
Un abrazo a todas
El cuento que nos relatas refleja muy bien tu carácter luchador. No dejes que nada ni nadie te detenga en tu lucha por conseguir salir adelante y ser feliz. Puede que hayas perdido una batalla, pero la guerra la vas a ganar. Besos.
Genial propuesta musical!!
Helencita: ¡ ya sé que tú confías plenamente en mí! lo que a veces es de gran ayuda pero a la vez es un reto constante...
Mítica: es que Sade es maravillosa. ¡ qué voz de terciopelo que a la vez te acuna y te desgarra !
Gracias a todas por dejar huella.
un poco tarde pero adelante que tú puedes con eso y más! la narración sobre la ranas me ha gustado mucho pero me pregunto: ¿que hacian dos ranas en un cuenco/barreño de nata?
kiss.kiss* por cierto superfan de SADE, me encanta!
Xavi: ¡ eres las hostia ! las ranas estaban saltando todas ufanas por el bosque y de repente vieron una ventana abierta; entraron y cayeron de cabeza en la tinaja de nata fresca que la ancianita que vivía allí había puesto cerca de la ventana al atardecer para que se enfriara. ¿ te gusta lo que me acabo de sacar de la manga ? jajajaja. SADE es lo más. La adoro. Y si yo puedo POR SUPUESTO QUE TÚ TAMBIÉN. NOS DEBEMOS LLAMADA PARA PONERNOS AL DÍA. Muuuac
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